Hace mucho tiempo atrás, me encontraba navegando en el Costa Atlántica; crucero de bandera Italiana. Después de una noche lujuriosa y apasionada entre dos cuerpos de dos culturas completamente diferentes, pero aun mujer y hombre con sentimientos y deseos como cualquiera, despertamos al sonido de la alarma en mi cabina y ala vez mis compañeros de cabina dos Peruanos residentes de la hermosa ciudad de Lima, y después de una ducha mi amada de nacionalidad Holandesa y yo nos alistamos y maquillamos nuestra belleza para lucir aun mejor de lo acostumbrado.
Las puertas del barco se comenzaron abrir, la de los pasajeros y luego la de los tripulantes, estaba de permiso medico al igual que Angelic mi exuberante anglosajona, de una u otra manera logramos conseguir permiso al mismo tiempo.
A las afueras de la nave abordamos un taxi y nos dirigimos a la ciudad de Miami, en el downtown nos bajamos al frente del shopping center Bayside, el mas popular de la ciudad y fuimos a pasear, almorzar y pasar un día de lo mas romántico. Obvio que nos excedimos con el vino y terminamos demasiado alegres y tropezando al caminar, conseguimos llegar a tomar el bus que nos llevaría a nuestro próximo destino, y para aclarar las cosas yo solo iba de acompañante ya que no creía en nada de las tonterías; las cuales ibamos experimentar.
Mi compañera creía en las adivinas y brujas, por decir que leían la suerte mediante las cartas u otras formas, nos costo infinitas horas encontrar el endemoniado lugar y con tanto vino encima y el calor insoportable del cual eramos victimas, finalmente detrás de unos almacenes encontramos la tal y mencionada adivina ...... Tocamos la puerta y detrás de ella se escucho la voz de una mujer adulta, y con un sonido aspero como cuando fumas demasiado, y tu garganta esta llena de mucosa; quien es?indago y apenas abrió la puerta nos pregunto que deseábamos; mi bella doncella le dijo que quería ver a Madame Monique, y abriendo la puerta de par en par nos dejo pasar, pero no sin antes recolectar los veinte dolares por la consulta.
El dinero pagado solo cubría los primeros cinco minutos y después dependiendo de lo que nos diría y vendería podía la cantidad crecer sin medida, el aire acondicionado estaba malogrado y el olor a cigarro era tan fuerte que me provocaba nauseas; nos sentamos alrededor de una mesa circular donde tres copas inmensas llenas de agua, que mas parecían copas de los tragos Margaritas pero en versión gigante, reposaban.
La mujer de aspecto satánico y con arrugas por todo el rostro que mas parecían piel de cocodrilo, nos dijo esperen aquí en unos momentos Madame estará con ustedes, y su voz ronca desapareció tanto como su antiguedad viviente. Por detrás de una cortina, podía apreciar por el costado de mis ojos a otra mujer vistiéndose, mejor dicho cambiando sus ropas y para los hombres que leen esta narración les pido no emocionarse, porque lo que veía no era una bella mujer como la que se encontraba junto a mi, por el contrario parecía el mismo diablo echo mujer; si con decirte que me pareció ver su cola y no exagero. La espera se hacia insoportable, y la sed me mataba y como las copas estaban llenas de agua me aventure a beber una, el calor era infernal en la habitación y al terminar toda el agua de mi copa, mi musa se percato de lo que había echo y se puso nerviosa.
Me cuestiono pero que hiciste? nada le respondí solo me bebí el agua , tengo una sed tremenda y si tu no tienes sed me gustaría beber de tu copa y ella me dijo estas loco, como supones que tienes que beber el agua de las copas, y mi respuesta fue y por que no e de beber?. El calor es insoportable tenemos tres copas y agua es agua y antes que terminemos la discusión, Madame Monique apareció, con una manta verde tipo toalla amarrada a la cabeza y un vestido de color naranja largo que se arrastraba por los suelos, mas parecía un papagayo endemoniado que una mujer, nos miro sonrió y se sentó para de una manera abrupta saltar literalmente, de su silla hacia atrás y por poco su trasero beso el suelo y con una voz de angustia infectada de cólera dijo, y quien se bebió el agua de la copa?; sonriente le dije yo tenia mucha sed y como esta tan caliente sin aire acondicionado.
Los segundos pasaron pero tan lentamente, que parecieron horas. La mujer gritaba y cantaba la melodía del diablo con sus gritos y profanidades, culebras salían de su boca estaba enrabiada, y gritaba larguense que osadía el beber la agua de los espíritus; es una ofensa a los espíritus descansando en esa copa ... Al final fuimos expulsados y no se nos adivino si es que por lo menos teníamos para el bus o no?, y después que la puerta vieja y maltratada se cerro detrás de nosotros, mi amada anglosajona parecía el diablo sus ojos escupían fuego y era tanta su indignación que no me hablo por el resto del día. Ya en el bus y en menos de treinta minutos, los espíritus malignos comenzaron atacar mi ser y revolucionar mi estomago, los gases salían como de las catacumbas y eran pero tan desagradables; que la gente en el bus tenían rostros de vela derritiéndose...... Me dio unos cólicos malditos, que cuando llegamos ala altura de un restaurante de comida rápida, o chatarra tuve que correr a dejar que los demonios salgan de mi ser. Nunca creí en cosas de estas, pero si espíritus descansaban en el agua de esa copa; definitivamente eran malignos...
Buena historia, saludos
ReplyDeleteGracias
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